Para mejorar la experiencia de lectura, se trabajó en:
✔ Maquetación estratégica para equilibrar texto e imágenes y guiar la mirada del lector sin sobrecargar la página.
✔ Espaciado optimizado que permite un flujo de lectura natural y minimiza la fatiga visual.
✔ Selección tipográfica cuidadosamente elegida para garantizar legibilidad y armonía con el tono del libro.
✔ Estilos de párrafo personalizados, con sangrías y alineaciones que refuerzan la jerarquía del contenido.
✔ Diseño de capítulos con elementos gráficos que introducen al lector en cada sección con elegancia y coherencia.
✔ Trabajo en interlineado y márgenes, asegurando comodidad en la lectura en cualquier formato (impreso o digital).